
Una ventana se abre al mundo. Se asoma una nariz fría. La impulsa una mano que abre su hormiguero.
El ojo de la Luna herido por la navaja de nubes no tan pasajeras.
El cronopio explora horizontes desconocidos.
La lengua en su fuego, intenta reconocer algo más que llano.
Un hocico se eleva sobre el muro y huele aromas de noches largas que, en su magia, embriagan un motor, en otros tiempos enérgico, ahora, en peligro de cortocircuito.
La dermis se eriza…
Un sistema.
Un engranaje comienza a mover sus dientes para elevar la máquina a las cumbres.
Un animal. La libertad.
. .
. .
.
¿CAUTIVA?
¿
¿?
El ojo de la Luna herido por la navaja de nubes no tan pasajeras.
El cronopio explora horizontes desconocidos.
La lengua en su fuego, intenta reconocer algo más que llano.
Un hocico se eleva sobre el muro y huele aromas de noches largas que, en su magia, embriagan un motor, en otros tiempos enérgico, ahora, en peligro de cortocircuito.
La dermis se eriza…
Un sistema.
Un engranaje comienza a mover sus dientes para elevar la máquina a las cumbres.
Un animal. La libertad.
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¿CAUTIVA?
¿
¿?
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